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¿Es verdad que la digitalización mejora la calidad de vida? ¡Spoiler alert! Sí.

 

¿Tener una computadora influye positivamente en la vida de las personas? ¿La educación online favorece el desarrollo de habilidades para los “empleos del futuro”? Adéntrate en esta nota y descubre las respuestas más inverosímiles.

¿Sabías que la digitalización tiene un impacto directo en la calidad de vida de las personas? Así lo sostiene la publicación de la UNESCO “Entornos digitales y políticas educativas. Dilemas y certezas”. Son múltiples las áreas de la persona humana y la sociedad para las que la digitalización crea oportunidades nuevas.

Te damos un ejemplo indiscutido: el aprendizaje online. Más adelante hablaremos un poco al respecto. ¡Continúa leyendo!

Para aproximar una definición de calidad de vida, se establece una jerarquía de necesidades que incluye en su primer nivel la satisfacción de comida, en una segunda instancia el acceso a agua potable, energía, ropa y habitación; en tercer lugar, el cuidado personal y la protección de la salud; y, por último, el transporte y las comunicaciones.

Si bien la incidencia más palpable de la digitalización podemos encontrarla en cuanto a la satisfacción de las necesidades de comunicación, la misma potencia, asimismo, también otras áreas de la persona humana y la sociedad.

Por ejemplo, la implementación de políticas institucionales que promueven la incorporación y el desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación, se relaciona proporcionalmente con el crecimiento económico de un país.

Según las estadísticas presentadas en el estudio citado, la digitalización influye en el incremento del PBI y en la reducción de la tasa de desempleo, entre otros factores determinantes. De este modo, la digitalización estaría también vinculada con la disminución de la desigualdad social.

 

El escenario actual en América Latina

 

No puede dejarse de lado que actualmente solo el 5% de la población de Latinoamérica vive en contextos de sociedad digitalizada avanzada. Por otro lado, el dominio de las tecnologías es otro factor diferencial y, de hecho, bastante profundo.

Efectivamente, mientras las políticas destinadas a la inversión material en lo digital promueven la reducción de la brecha, “el desarrollo de las habilidades (para hacer uso de las tecnologías) descansa significativamente en los recursos cognitivos de los individuos (alfabetización lectora, contexto social y cultural) que están distribuidos en forma desigual y son difíciles de desarrollar.”

Si bien los índices de digitalización en América Latina son progresivos y existen grandes expectativas para nuestro continente, la heterogeneidad existente en la alfabetización digital nos demuestra que aún hay mucho por hacer para reducir las brechas sociales que esto provoca y caminar hacia una sociedad más igualitaria.

 

El aprendizaje online y los empleos del futuro

 

Hoy parece aceptarse sin demasiados pormenores el hecho de que en un futuro no muy lejano los trabajos que tendrán que desempeñar los profesionales serán muy diferentes de los que actualmente existen. Son múltiples y variadas las publicaciones que tratan este tema, que incluyen desde encargados de la gestión del “agua atmosférica” hasta hackers del tiempo, como sostiene el director ejecutivo del DaVinci Institute, Thomas Frey.

Para los trabajos del futuro, los jóvenes somos el público principal. La cuestión es… ¿estamos capacitados para asumir ese tipo de trabajo?

En Nesta –una fundación del Reino Unido para la innovación global –pensaron algunos puntos esenciales sobre los cuales deberíamos aprender antes de salir al mercado laboral, entre los que incluyeron como prioridad la promoción de las tecnologías digitales para la educación.

El mundo virtual será el nuevo gran escenario de los trabajos del futuro y conocerlo a fondo es esencial para movernos con soltura dentro de él. La promoción de las nuevas tecnologías no solo implica desarrollo y capacitaciones. Ya tenemos a nuestro alcance múltiples opciones para comenzar a interiorizar su uso.

Aprender sobre diferentes temas en un aula virtual, con profesores que se ponen en contacto con nosotros desde distintos países y con compañeros de culturas muy diversas, puede resultar una experiencia insustituible para aprehender más profundamente el lenguaje digital.

Porque, después de todo, la educación online será también una de las protagonistas de la transformación laboral. ¿No te parece? No han pasado dos décadas desde que era impensado tomar un curso al mismo tiempo con personas de todo el mundo.

 

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