Es licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México, y maestro en Derechos Humanos y Democracia por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, es secretario de Derechos Humanos de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos desde donde formo parte del equipo de litigio ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos del caso “Campo Algodonero”, sobre 3 feminicidios ocurridos en Ciudad Juárez. Acompaña y asesora varios casos de niñas y mujeres desaparecidas y víctimas de feminicidio en distintos estados del país.

Actualmente es abogado de los familiares de Bety Cariño y Jyri Jaakkola, defensores de derechos humanos asesinados en Oaxaca en el año 2010 y es abogado del caso de la colonia Narvarte en donde fueron asesinados un periodista de la revista “Proceso” una defensora de los derechos humanos y 3 personas más en la ciudad de México. Ha participado también en la defensa legal de varios casos de mujeres víctimas de la violencia como lo son Clara Tapia, Yakiri Rubi Rubio, Andrea Noel y de desapariciones como lo son Esmeralda Castiilo y Karla Romero, destacándose en todos ellos por realizar una defensa desde la perspectiva de género y de derechos humanos.